miércoles, 29 de julio de 2009

Balconeando...




Habla con mascotas que “balconean” a sus amos
A través de la telepatía, Daniela Camino dialoga con animales. Con sólo mirar sus fotos, interpreta mensajes y sentimientos

El Universal





Daniela Camino es una telépata que dá como terápias a distancia, ayuda a la mejor comunicación entre especies. Incluso puede trabajar y tratar las rencillas entre hormigas y humanos (por eso me animé a leer).

Solo hay que mandar una foto y algunos datos y ella te manda de vuelta una laaarga lista de balconeos.

¿Sabes qué? mejor no. Imaginen lo que diría mi perra: Se levantan a la hora que se les pega la gana (ella también solo que no le va a decir, ella es la buena), luego salen y estoy toda acalorada (hace calor, yo no lo hago por ojete), sospecho que van a la playa y no me llevan (lo diría por que el mismo morralito Gandhi que uso para salir lo uso para ir a la playa. Es muy cómodo). Se andan toqueteando todo el día (mmmm). Discuten pendejadas que luego ni entiendo. Ellos no quieren jugar a la pelota siempre y me quieren andar peinando (no es onda que ande con rastas). Cuando vamos a la playa no dejan que yo me vaya por donde quiera (obvio no). Cuando Argo se va, Moka se pone a bailar en calzones por todos lados y luego se pone bien loca y hasta canta (¿y a ella que? está de apretada nada más), cuando Moka se va Argo es un oso invernando. Me hacen bromas pesadas como de que me van a bañar. Se duermen bien pinche tarde y con las lucesotas prendidas no me dejan dormir a mi, ¡ni se diga cuando comen frijoles!...

Y demás etcéteras. O sea ahí le va a estar contando la novela de mi vida a tan sacrosanta señora (entre otras balconeadas).

Ya me imagino su progama tipo Ventaneando pero con perros, gatos, perícos, peces, ratones y demás.

Bueno, yo iba a mandar la solicitud para el asunto de las hormigas, pero el problema fue la burocracia. ¿Cón quien hay que hablar? y resulta que una señala a la otra o la otra no te pela, que si una foto que tiene que venir una petición firmada... todo un CHOU.

Mejor, para que conste en sus registros mi odio, salí a mentarles su madre y a decirles que si no se estaban en paz, iba a tener que tomar medidas drásticas, lease Raid al mil.

Se que esto no es un práctica que se apruebe pero ellas saben que me tienen hasta el gorro.

2 comentarios:

Javier dijo...

qué locura...

por eso yo no tengo mascotas :)

Marcelo Dance dijo...

Con las hormigas no hay razonamiento posible. Además son como los chinos: Millones!
De chico era bastante piromaníaco (algo de eso he posteado por ahí) y obviamente que mi forma de acabar con las hormigas era rociarles el hormiguero con alcohol, kerosene o cualquier otro elemento "flagrante" y me divertía mucho incinerándolas.
Cuando empecé a escuchar a Adam & The Ants a principios de los 80's ya las empecé a respetar un poco más. Pero solo un poco...