martes, 20 de octubre de 2009

Cuento de terror

Un día cualquiera, se escuchan los gritos de independecia en el congreso. Juanita, la de la limpieza, puso su oreja contra la puerta y no paraba de asombrarse de lo que escuchaba:

¡IVA MÉXICO! - ¡I.V.A! - ¡IVA las Chelas con 26.5 mas! -¡ I.V.A.! ¡I ...¡IVA el 170.9 a los tabacos! -¡I.V.A.! -¡IVA el arrempuje del 3% al internet y cable! -¡I.V.A.!

Horrorizada Juanita se alejó de la puerta con un gesto de terror atragantado. Pero no había acabado.

- Y como nos quitaron nuestros derechos a gastos médicos, se las vamos a dejar ir en el agua (La Semarnat propone elevar la tarifa del agua)-

A lo que se escucha a otro decir: Y ¡como no!, también habrá que cobrar más caros los servicios públicos (Gobierno obtendrá 516 mil millones por cobro de derechos
Diputados aprueban el dictamen que autoriza alzas a prestación de servicios públicos de las dependencias federales
)... ¡¡I.V.A!! - responde todo el quorum al unísono


¿ Y de quien se van a independizar estos cabrones si ellos son los mantenidos?- Piensa en voz alta Juanita y se tapa la boca asustada. En eso se oyen movilizaciones, ella cree que la oyeron, pero parece que la junta ha terminado, y se aproxima la "marabunta" a la puerta. Juanita busca donde esconderse.

Se supone no debía estar ahí, pero sus asaltos amorosos clandestinos con Fercho, según secretario de algún cacagrande de ahí; se llevaban más tiempo de lo previsto.

Aún ya todos afuera, nadie se iba, solo uno que otro con prisa, pero en realidad parecía la hora del receso, y poco a poco iban arrasando con las galletitas hechas a mano de nuez tipo gourmet y el café, de las mejores cosechas del país y circundantes, que aromatizaba todo el lugar.

Todos de buen talante, nadie reparó en el par de ojos que los observaban desde detrás de una exótica planta. Juanita seguía escuchando.

- Habrá que darle su parte a Martín Esparza- dijo un individuo de circunferencia enorme- Seguramente querrá más de lo acordado, la hizo en grande eso del SME.
- Si, pero eso ya lo teníamos previsto. De todas formas, hizo un gran trabajo - le constestó otro delgado y con nariz ganchuda.
- Se la jugaron bastante fuerte, se les pudo salir de las manos- Replicó otro más joven
- Si, aún sigue pero ya no es asunto nuestro- Contestó el gordo
- Pinche gente,solo por que se paró de pestañas para lo del plan fiscal, en vez de cooperar- dice otro hombre canoso
- Es que estos imbéciles no saben ni como promocionarlo... Para el "combate a la pobreza" ¡jajajajajajaa! que buena puntada se aventaron. Si lo que mas gordo nos cae son los pinches pobres y pránganas esos, ¿ o no?, lo único que causan son gastos,mermas y problemas.
- No tienen idea de como me revienta que se te acerquen para pedirte un peso o para un taco o limpiarte el parabrisas-
- Si, creo fervientemente que hay que comabatirla... si saben a lo que me refiero ¡JAjajajaja!, a ver que ideas se le ocurren ahora al Fercho, ese chico tiene futuro y ¡es de un creativo, bárbaro! ¡Es un genio!- Dice el de la nariz ganchuda.
- Pero traetelo cortito mano, no vaya ser que luego se te suelte-

De ahí todo siguió en risas y chistes crueles. Los minutos se hicieron eternos.

Los oidos y los ojos de Juanita no daban crédito. Tenía ganas de ir al baño, ya sea del miedo o ansiedad, o los litros de agua que se metió de un jalón después de la ardua faena con Fercho. "Me van a matar si me muevo" pensó ya haciendo discretamente moños con las piernas.

Entonces, como por arte de magia, se desaparecieron todos y el rumor de sus voces se fue alejando por los pasillos. Ella salió poco a poco, y comenzó a caminar tratando de acomodar las ideas en su mente, y obvio, buscando la ruta más rápida al baño más cercano.

Apurada ya, pensando en no sentarse, de donde agarrarse (siempre le dio asco eso de meter las manos y lavar escusados) y por donde era que iba a salir si le cerraban todas las puertas. Con el corazón a mil, las piernas temblorosas y el chorro que no paraba.

Salió entonces corriendo, con la idea de una puerta que podría no estar cerrada, cuando al doblar en una esquina se encontró frente a frente con Fercho.

- ¿Qué andas haciendo todavía por aquí?- Preguntó autoritario y algo enfadado, a lo que Juanita, aunque movió la boca, no alcanzó a articular respuesta alguna.

Entonces en la boca de Fercho se dibujó una sonrisa maliciosa:
"Me andabas esperando ¿verdad pillina?...









Y total que nada más no... ¿quién sabe quien les está echando para atrás todos sus proyectos? ¿Será el mismo Fercho con intenciones aún más ambiciosas? ¿Será algún justiciero anónimo? ¿O será el mismísimo Premio Nobel de la Paz, que pone en paz a la gente desde su trono?

5 comentarios:

Alma Rosa dijo...

yo lo unico que sé es que ya me pasaron a perjudicar mas... primero me dan veneno y ahora me lo suben de precio... digame si no es esta una transacción de lo más desgraciada :8 pa que nos hacen eso puesssssssss

Zully dijo...

yO LO UNICO QUE SE QUE NOS LA DEJARON IR Y QUE YA NOS CHINGARON ... Y SIN MADRUGUETE.. ESTA VEZ FU CINICAMENTE!

Olimpia dijo...

y si que da miedo

Javier dijo...

qué miedo...

Olimpia dijo...

que chinguen a cuantas madres tengan!!!